RSS Nuestro Facebook Seguinos en Twitter

La UE ayuda a los países del Mercosur a reducir la brecha digital en la región

La Unión Europea apoyará a los países del Mercosur en la promoción de la Sociedad de la Información y la reducción de la brecha digital en la región. Lo anunciaron las autoridades de ese bloque regional suramericano y de la Comisión Europea.

El proyecto “Mercosur digital” fue lanzado hoy con la participación del ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Pedro Vaz, el jefe de la delegación de la Comisión Europea (CE) en Uruguay, Geoffrey Barrett, y el director general de la Sociedad de la Información en este organismo, Fabio Colasanti.

Asimismo, intervinieron el secretario ejecutivo del Ministerio de Ciencia y Tecnología de Brasil, Luis Antonio Rodrigues, y la directora del proyecto “Mercosur digital”, la también brasileña Marta Pessoa.

La iniciativa, enmarcada en la estrategia regional 2004-2006 de la CE y el Mercosur, pretende que los países del bloque emprendan políticas comunes en materia de las Tecnologías de Información y Comunicación (TICs) y favorezcan su uso competitivo en los sectores público y privado, así como en la sociedad civil.

El proyecto incluye la formación y capacitación de recursos humanos a través de una Escuela Virtual para la Sociedad de la Información.

Asimismo, plantea la promoción del comercio electrónico mediante la creación de un marco normativo común y la puesta en marcha de una plataforma de comercio virtual para las pequeñas y medianas empresas del Mercosur, bloque integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay y que tiene su sede permanente en Montevideo.

El canciller uruguayo consideró el proyecto “enormemente relevante”, pues “implica un esquema de cooperación con la Unión Europea, un cooperante tradicional, estructurado sobre bases diferentes”.

“Se apuesta realmente por una sociedad de las partes y por conformar mecanismos vinculados a la Sociedad de la Información”, aseveró el ministro de Exteriores de Uruguay, país que ejerce la presidencia del Mercosur este semestre.

Vaz elogió también que la iniciativa apueste por la “educación” y el “desarrollo económico” a través del comercio electrónico, “con un énfasis particular en las pequeñas y medianas empresas, que son de algún modo la base” de la estructura productiva de la región.

Por su parte, el director de la Sociedad de la Información de la CE reconoció que “sacar todas las ventajas que las TICs pueden proporcionar no es fácil”.

“Poner computadoras ayuda y hace ganar fluidez, pero ésta es una ventaja muy pequeña frente a las que se pueden obtener si se organizaran los procesos para utilizar esas tecnologías en todas sus posibilidades”, aseveró Colasanti.

Citó como ejemplo la “telemedicina”, que consideró una de las aplicaciones “más importantes”, aunque no sea aceptada por “la mayoría de los servicios públicos”, aseguró.

Colasanti instó a “discutir entre países con los mismos retos cuáles son las maneras más eficaces de hacer frente a esas dificultades”.

Fuente: Agencia EFE

Leer más

Sociologos contra el desprecio

En relación a la editorial de diario UNO publicada el día 30 de octubre pasado, “La cultura, en el horno”, en la cual se emiten una serie de infortunados conceptos respecto de la tarea de los sociólogos, manifestamos enérgicamente nuestro repudio a los términos vertidos en la misma.

Por tanto, nos vemos en la obligación de aclarar algunos puntos:

El escrito en cuestión, de una liviandad asombrosa, esgrime una serie de juicios de valor infundados sobre el quehacer sociológico. Acusa, a raíz de la presentación de un estudio técnico sobre el consumo cultural en la provincia realizado por colegas de la carrera, de “veleidad sociológica” el resultado de los mismos. Considera, sorprendentemente, “innecesarios” por su obviedad los productos de este tipo de investigaciones que, según palabras textuales del editor, solo sirven para “alimentar sociólogos”.

En primer lugar, debemos aclararle al responsable de tamaño desdén contra nuestra profesión, que la sociología es una disciplina que indaga la realidad desde diferentes opciones teóricas y metodológicas. Que tiene una sólida tradición técnica para explorar e investigar mediante “trabajo de campo”, distintas problemáticas sociales y culturales. Que la misma constituye una herramienta en la producción de datos para la toma de decisiones, sostenida por  instrumentos estadísticos. La sociología provee de diagnósticos a organismos e instituciones que planifican una intervención sobre un determinado campo de lo social. Y que además, este es uno de los posibles perfiles profesionales que el sociólogo puede construir en su desarrollo, junto a la elaboración de proyectos de intervención, monitoreo y evaluación de programas sociales, gestión de información, entre otros.

El menoscabo a la profesión del sociólogo que realiza el mencionado escrito, constituye una afrenta contra nuestra carrera. Puede que no se esté de acuerdo con una propuesta de intervención resultante del estudio en cuestión. Pero ese es otro tema, ligado más a razones ideológicas u opciones políticas, en todo caso. Sin embargo, lo arbitrario de la editorial, es el desprecio a la profesión de los sociólogos.

Si la sociología es una ciencia crítica, en el sentido amplio del término, es porque se encuentra en una posición critica: la de estar sometida permanentemente a juicios sobre su cientificidad, la de conformar un campo de luchas teóricas e ideológicas en su seno. Es una ciencia crítica, en suma, porque empieza por pensar sus propias bases, sus modalidades de explicación de la sociedad, mecanismo que pocas “ciencias” se animan a practicar. Por ello, la sociología es una ciencia que molesta. Es ciencia, porque tiene sistemas coherentes de hipótesis, de conceptos, de métodos de verificación, todo lo que se identifica habitualmente con la idea de ciencia. Y molesta, porque devela cosas ocultas y a menudo reprimidas, lo cual constituye una de sus características distintivas como “campo científico”, atacado permanentemente por las perspectivas que pretenden estudiar lo social desde torres de marfil.

En la provincia, nuestra carrera tiene una historia de cuarenta años, lamentablemente interrumpida por la represión militar. El carácter crítico de nuestra disciplina, su esfuerzo permanente por funcionar como dispositivo para saltear lugares comunes y prejuicios adquiridos, su ánimo democrático y plural, su cuestionamiento de los órdenes opresivos y antipopulares, no fue tolerado por los ideólogos de la dictadura genocida iniciada en 1976. La carrera fue cerrada, con el concurso de los garantes intelectuales que operaban en la propia universidad. Sus alumnos dejaron de estudiar y sus docentes de trabajar. Muchos fueron expulsados,  otros lograron escapar al exilio y otros tantos se ocultaron en el país o en la provincia. Por ello repudiamos todo intento de censura, desprecio de la profesión y de esta necesidad que tenemos de “pensar  por nosotros mismos”. Más aún si este ataque infundado, se hace desde un medio de comunicación, el cual debería brindar a los lectores opiniones sopesadas respetando la diversidad profesional.

Firman: Docentes, Graduados y Estudiantes avanzados de la carrera de sociología

Heras, Diego. Salcedo, Diego. Traversi, Eduardo. Padilla, Marcelo. Inda, Graciela. Bistué, Susana. Cousinet, Graciela. Poj, Marisa. Spedalleti, Eduardo. Zogon, Cecilia. Tagarelli, Diego. Gabardós Julieta. Lucero Natalia. Peroni, Mariano. Castagnolo, Héctor. Policante, Nora. Navarro Daniela. Rodríguez, Leticia. Alfaro, Cyntia. Goméz, Gastón. Giraudo, Vanina. Oliva Jerónimo. Lucas, Juan Manuel. Tagarelli, Paola. Castro, Santiago. Alvarez, Belén. Piñol, Verónica. Becerra, Susana. Martín, María Eugenia. Bagini Lucía. Manini, Gabriela.  Jofré, José Luis. Ferreira, Martín. Dalla Torre, Julieta. Matricani, Graciela. Martínez, Josué. Alvarez, Carolina. Fernández, Claudio. Fernández Cataldo, Damián. Bordón, Luciana. Fadul Andrea. Bello, Claudia. Espejo, Lisandro. Lucero, Lucas. Borghi, Julieta. Randis, Macarena. Boggia, Julia. Karake, Guillermo.

Fuente: www.mdzol.com

Leer más
Page 1 of 11